La Biblia en imágenes

Inicio › Antiguo Testamento › Génesis

Génesis 17
Abraham y el pacto

El decimoséptimo capítulo ocurre trece años después. Jehová renueva su pacto con Abram, de noventa y nueve años, cambia su nombre por Abraham, «padre de muchedumbre», y el de Sarai por Sara. Anuncia que Sara tendrá un hijo, Isaac, y da la circuncisión como señal del pacto.

Texto: Reina Valera 1909 (dominio público). Títulos, introducción e ilustraciones: Imago Biblia.

Versículos 1 a 8

Abram se llamará Abraham

Y siendo Abram de edad de noventa y nueve años, aparecióle Jehová, y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto.

Y pondré mi pacto entre mí y ti, y multiplicarte he mucho en gran manera.

Entonces Abram cayó sobre su rostro, y Dios habló con él diciendo:

Yo, he aquí mi pacto contigo: Serás padre de muchedumbre de gentes:

Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.

Y multiplicarte he mucho en gran manera, y te pondré en gentes, y reyes saldrán de ti.

Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu simiente después de ti en sus generaciones, por alianza perpetua, para serte á ti por Dios, y á tu simiente después de ti.

Y te daré á ti, y á tu simiente después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos.

Al amanecer, en una colina sobre el campamento, Abram está postrado rostro en tierra, con los brazos extendidos, ante una amplia llanura de valles y aldeas.

Versículos 9 a 14

La señal del pacto

Dijo de nuevo Dios á Abraham: Tú empero guardarás mi pacto, tú y tu simiente después de ti por sus generaciones.

Este será mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu simiente después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros.

Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros.

Y de edad de ocho días será circuncidado todo varón entre vosotros por vuestras generaciones: el nacido en casa, y el comprado á dinero de cualquier extranjero, que no fuere de tu simiente.

Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero: y estará mi pacto en vuestra carne para alianza perpetua.

Y el varón incircunciso que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será borrada de su pueblo; ha violado mi pacto.

De pie sobre una roca, Abraham habla con la mano en alto a los hombres de su casa reunidos ante las tiendas, desde los ancianos hasta los muchachos, con Ismael en primera fila.

Versículos 15 y 16

Sarai se llamará Sara

Dijo también Dios á Abraham: A Sarai tu mujer no la llamarás Sarai, mas Sara será su nombre.

Y bendecirla he, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá á ser madre de naciones; reyes de pueblos serán de ella.

Al atardecer, la anciana Sara, sentada a la entrada de su tienda con su lana y su huso, alza los ojos con una sonrisa serena; unos niños juegan junto a las tiendas.

Versículos 17 a 22

Abraham se ríe

Entonces Abraham cayó sobre su rostro, y rióse, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿y Sara, ya de noventa años, ha de parir?

Y dijo Abraham á Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti.

Y respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te parirá un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él por alianza perpetua para su simiente después de él.

Y en cuanto á Ismael, también te he oído: he aquí que le bendeciré, y le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera: doce príncipes engendrará, y ponerlo he por gran gente.

Mas yo estableceré mi pacto con Isaac, al cual te parirá Sara por este tiempo el año siguiente.

Y acabó de hablar con él, y subió Dios de con Abraham.

Postrado rostro en tierra, Abraham se ríe de asombro, mientras el joven Ismael, con un cayado en la mano, lo mira sonriendo.

Versículos 23 a 27

En aquel mismo día

Entonces tomó Abraham á Ismael su hijo, y á todos los siervos nacidos en su casa, y á todos los comprados por su dinero, á todo varón entre los domésticos de la casa de Abraham, y circuncidó la carne del prepucio de ellos en aquel mismo día, como Dios le había dicho.

Era Abraham de edad de noventa y nueve años cuando circuncidó la carne de su prepucio.

E Ismael su hijo era de trece años, cuando fué circuncidada la carne de su prepucio.

En el mismo día fué circuncidado Abraham é Ismael su hijo.

Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en casa, y el comprado por dinero del extranjero, fueron circuncidados con él.

Al atardecer, Abraham camina hacia las tiendas con el brazo sobre los hombros de Ismael, seguido por los hombres de su casa.