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Génesis 16
Agar y Ismael

El decimosexto capítulo cuenta cómo Sarai, que no tiene hijos, da su sierva egipcia Agar a Abram. Una vez encinta, Agar desprecia a su señora y luego huye al desierto. Allí, junto a una fuente, el ángel de Jehová la encuentra y le anuncia el nacimiento de Ismael: Agar descubre al Dios que la ve.

Texto: Reina Valera 1909 (dominio público). Títulos, introducción e ilustraciones: Imago Biblia.

Versículos 1 a 3

Sarai da a Agar a Abram

Y sarai, mujer de Abram, no le paría: y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar.

Dijo, pues, Sarai á Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril: ruégote que entres á mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al dicho de Sarai.

Y Sarai, mujer de Abram, tomó á Agar su sierva egipcia, al cabo de diez años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y dióla á Abram su marido por mujer.

Delante de la tienda, Sarai, con aire triste, presenta con la mano a la joven sierva Agar, de ojos bajos, a Abram, sentado en un taburete.

Versículos 4 y 5

El desprecio de Agar

Y él cohabitó con Agar, la cual concibió: y cuando vió que había concebido, miraba con desprecio á su señora.

Entonces Sarai dijo á Abram: Mi afrenta sea sobre ti: yo puse mi sierva en tu seno, y viéndose embarazada, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre mí y ti.

Sarai, herida, habla con viveza a Abram, que levanta las manos, impotente, mientras Agar, encinta, se aparta con altivez; unas siervas observan.

Versículo 6

La huida de Agar

Y respondió Abram á Sarai: He ahí tu sierva en tu mano, haz con ella lo que bien te pareciere. Y como Sarai la afligiese, huyóse de su presencia.

Agar se aleja deprisa del campamento por un sendero pedregoso, con un odre y un saco al hombro, volviéndose con temor; Sarai está de pie ante las tiendas.

Versículos 7 a 14

«Tú eres el Dios de la vista»

Y hallóla el ángel de Jehová junto á una fuente de agua en el desierto, junto á la fuente que está en el camino del Sur.

Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y á dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai, mi señora.

Y díjole el ángel de Jehová: Vuélvete á tu señora, y ponte sumisa bajo de su mano.

Díjole también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu linaje, que no será contado á causa de la muchedumbre.

Díjole aún el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y parirás un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque oído ha Jehová tu aflicción.

Y él será hombre fiero; su mano contra todos, y las manos de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará.

Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres el Dios de la vista; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve?

Por lo cual llamó al pozo, Pozo del Viviente que me ve. He aquí está entre Cades y Bered.

En el desierto, Agar, arrodillada junto a una fuente bajo unas palmeras, alza los ojos hacia una luz que desciende sobre ella.

Versículos 15 y 16

El nacimiento de Ismael

Y parió Agar á Abram un hijo, y llamó Abram el nombre de su hijo que le parió Agar, Ismael.

Y era Abram de edad de ochenta y seis años, cuando parió Agar á Ismael.

En la tienda, Abram sostiene al recién nacido en brazos junto a Agar, que sonríe; una sierva trae un lebrillo y Sarai observa desde la entrada.