La Biblia en imágenes

Inicio › Antiguo Testamento › Génesis

Génesis 21
El nacimiento de Isaac

El vigésimo primer capítulo cuenta por fin el nacimiento de Isaac, el hijo prometido, y la risa de Sara. En el banquete del destete, Sara pide que Agar e Ismael sean despedidos; en el desierto, Dios oye al muchacho y muestra un pozo a Agar. El capítulo termina con el pacto de Abraham con Abimelech en Beer-seba.

Texto: Reina Valera 1909 (dominio público). Títulos, introducción e ilustraciones: Imago Biblia.

Versículos 1 a 7

El nacimiento de Isaac

Y visitó Jehová á Sara, como había dicho, é hizo Jehová con Sara como había hablado.

Y concibió y parió Sara á Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho.

Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le parió Sara, Isaac.

Y circuncidó Abraham á su hijo Isaac de ocho días, como Dios le había mandado.

Y era Abraham de cien años, cuando le nació Isaac su hijo.

Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reir, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo.

Y añadió: ¿Quién dijera á Abraham que Sara había de dar de mamar á hijos? pues que le he parido un hijo á su vejez.

En la tienda, la anciana Sara ríe de alegría con el recién nacido en brazos; Abraham, sonriente, pone la mano sobre la cabeza del niño, y unas mujeres sonríen en la entrada.

Versículos 8 a 13

El banquete del destete

Y creció el niño, y fué destetado; é hizo Abraham gran banquete el día que fué destetado Isaac.

Y vió Sara al hijo de Agar la Egipcia, el cual había ésta parido á Abraham, que se burlaba.

Por tanto dijo á Abraham: Echa á esta sierva y á su hijo; que el hijo de esta sierva no ha de heredar con mi hijo, con Isaac.

Este dicho pareció grave en gran manera á Abraham á causa de su hijo.

Entonces dijo Dios á Abraham: No te parezca grave á causa del muchacho y de tu sierva; en todo lo que te dijere Sara, oye su voz, porque en Isaac te será llamada descendencia.

Y también al hijo de la sierva pondré en gente, porque es tu simiente.

Bajo una gran encina, durante el banquete, Abraham levanta al pequeño Isaac, que ríe, junto a Sara; aparte, el joven Ismael se ríe con los brazos cruzados.

Versículos 14 a 16

En el desierto de Beer-seba

Entonces Abraham se levantó muy de mañana, y tomó pan, y un odre de agua, y diólo á Agar, poniéndolo sobre su hombro, y entrególe el muchacho, y despidióla. Y ella partió, y andaba errante por el desierto de Beer-seba.

Y faltó el agua del odre, y echó al muchacho debajo de un árbol;

Y fuése y sentóse enfrente, alejándose como un tiro de arco; porque decía: No veré cuando el muchacho morirá: y sentóse enfrente, y alzó su voz y lloró.

En el desierto abrasador, Ismael, agotado, está tendido a la sombra de un arbusto, mientras Agar, sentada más lejos junto a un odre vacío, se cubre el rostro con las manos.

Versículos 17 a 21

El pozo en el desierto

Y oyó Dios la voz del muchacho; y el ángel de Dios llamó á Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas; porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está.

Levántate, alza al muchacho, y ásele de tu mano, porque en gran gente lo tengo de poner.

Entonces abrió Dios sus ojos, y vió una fuente de agua; y fué, y llenó el odre de agua, y dió de beber al muchacho.

Y fué Dios con el muchacho; y creció, y habitó en el desierto, y fué tirador de arco.

Y habitó en el desierto de Parán; y su madre le tomó mujer de la tierra de Egipto.

Junto a un pozo de piedras, Agar vierte agua de un odre en las manos de Ismael, que bebe; un arco y unas flechas están apoyados contra una roca.

Versículos 22 a 32

El pacto de Beer-seba

Y aconteció en aquel mismo tiempo que habló Abimelech, y Phicol, príncipe de su ejército, á Abraham diciendo: Dios es contigo en todo cuanto haces:

Ahora pues, júrame aquí por Dios, que no faltarás á mí, ni á mi hijo, ni á mi nieto; sino que conforme á la bondad que yo hice contigo, harás tú conmigo, y con la tierra donde has peregrinado.

Y respondió Abraham: Yo juraré.

Y Abraham reconvino á Abimelech á causa de un pozo de agua, que los siervos de Abimelech le habían quitado.

Y respondió Abimelech: No sé quién haya hecho esto, ni tampoco tú me lo hiciste saber, ni yo lo he oído hasta hoy.

Y tomó Abraham ovejas y vacas, y dió á Abimelech; é hicieron ambos alianza.

Y puso Abraham siete corderas del rebaño aparte.

Y dijo Abimelech á Abraham: ¿Qué significan esas siete corderas que has puesto aparte?

Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi mano, para que me sean en testimonio de que yo cavé este pozo.

Por esto llamó á aquel lugar Beer-seba; porque allí juraron ambos.

Así hicieron alianza en Beer-seba: y levantóse Abimelech, y Phicol, príncipe de su ejército, y se volvieron á tierra de los Filisteos.

Junto a un pozo, Abraham y el rey Abimelech se estrechan la mano, al lado de Phicol, príncipe de su ejército; entre ellos, siete corderas y rebaños.

Versículos 33 y 34

El árbol de Beer-seba

Y plantó Abraham un bosque en Beer-seba, é invocó allí el nombre de Jehová Dios eterno.

Y moró Abraham en tierra de los Filisteos muchos días.

Al atardecer, Abraham, de rodillas junto a un árbol joven que acaba de plantar, alza la mano al cielo; delante de la tienda, Sara sonríe al pequeño Isaac que juega.