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Génesis 2
El huerto del Edén

El segundo capítulo comienza con el reposo de Dios en el séptimo día y luego vuelve a contar la creación más de cerca. Relata cómo Jehová Dios forma al hombre del polvo, planta el huerto del Edén y crea a la mujer, para que el hombre no esté solo.

Texto: Reina Valera 1909 (dominio público). Títulos, introducción e ilustraciones: Imago Biblia.

Séptimo día · versículos 1 a 3

El reposo de Dios

Y FUERON acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento.

Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho.

Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho.

Un paisaje apacible al amanecer: un león echado cerca de las ovejas, con cabras y gacelas descansando junto a un río.

Versículos 4 a 7

El hombre formado del polvo

Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron criados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos,

Y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese: porque aun no había Jehová Dios hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra;

Mas subía de la tierra un vapor, que regaba toda la faz de la tierra.

Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente.

Sobre una tierra roja y desnuda, un hombre tendido en la neblina recibe un rayo de luz que baja del cielo.

Versículos 8 y 9

El huerto del Edén

Y había Jehová Dios plantado un huerto en Edén al oriente, y puso allí al hombre que había formado.

Y había Jehová Dios hecho nacer de la tierra todo árbol delicioso á la vista, y bueno para comer: también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de ciencia del bien y del mal.

Un huerto frondoso atravesado por un río, con dos grandes árboles en el centro: uno luminoso y otro de frutos dorados.

Versículos 10 a 14

Los cuatro ríos

Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro ramales.

El nombre del uno era Pisón: éste es el que cerca toda la tierra de Havilah, donde hay oro:

Y el oro de aquella tierra es bueno: hay allí también bdelio y piedra cornerina.

El nombre del segundo río es Gihón: éste es el que rodea toda la tierra de Etiopía.

Y el nombre del tercer río es Hiddekel: éste es el que va delante de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.

Mapa pintado del Oriente Próximo: desde un huerto en el centro, un río se divide en cuatro brazos que corren hacia los mares; oro y piedras preciosas bordean uno de ellos. El río que sale del Edén Pisón Gihón Hiddekel (el Tigris) Éufrates

Versículos 15 a 17

Labrar y guardar el huerto

Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.

Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás;

Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás.

El hombre poda una higuera en el huerto, junto a un arroyo; a lo lejos se alza el árbol de frutos dorados.

Versículos 18 a 20

Los nombres de los animales

Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él.

Formó, pues, Jehová Dios de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y trájolas á Adam, para que viese cómo les había de llamar; y todo lo que Adam llamó á los animales vivientes, ese es su nombre.

Y puso Adam nombres á toda bestia y ave de los cielos y á todo animal del campo: mas para Adam no halló ayuda que estuviese idónea para él.

De pie sobre una roca, el hombre levanta la mano mientras pasan ante él leones, bueyes, ovejas, caballos, un oso, gacelas y aves.

Versículos 21 a 25

La mujer

Y Jehová Dios hizo caer sueño sobre Adam, y se quedó dormido: entonces tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar;

Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y trájola al hombre.

Y dijo Adam: Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: ésta será llamada Varona, porque del varón fué tomada.

Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne.

Y estaban ambos desnudos, Adam y su mujer, y no se avergonzaban.

Al despertar bajo un árbol del huerto, el hombre ve a la mujer de pie ante él; se miran con alegría.